martes, 29 de noviembre de 2011

EL DUELO POR LOS MUERTOS. Sir. 38, 16-23.

Hijo mío, derrama lágrimas por un muerto y entona la lamentación que expresará tu dolor. Luego, entierra su cuerpo como se debe, no descuides nada referente a su sepultura. Gime amargamente, golpéate el pecho, haz el velorio como conviene por uno o dos días para marcar la separación, luego consuélate de tu tristeza.

Porque la tristeza lleva a la muerte, y la pena interior consume las energías.

Que la tristeza se acabe con los funerales: no puedes vivir siempre afligido.

¡No abandones tu corazón a la tristeza, échala y piensa en tu propio fin! No lo olvides: es sin vuelta. Tú te perjudicarías y no le harías ningún bien. Acuérdate de mi sentencia que un día podrás repetir: ¡ayer fui yo, hoy serás tú!

Desde el momento en que el muerto reposa, haz que también repose su recuerdo; consuélate desde el momento en que haya expirado.

10 comentarios:

  1. Esta lectura da calma a los que nos sentimos tan tristes por la perdida de un ser amado.

    ResponderEliminar
  2. Yo no había encontrado paz,abrí la Biblia pidiendo al Sr.me iluminara y encontré este mensaje.sin duda es el consuelo q Dios m da al haber perdido a mi hijo

    ResponderEliminar
  3. Yo no había encontrado paz,abrí la Biblia pidiendo al Sr.me iluminara y encontré este mensaje.sin duda es el consuelo q Dios m da al haber perdido a mi hijo

    ResponderEliminar
  4. Cuando uno sufre la perdida de un ser amado no hay palabras ni consuelo, pero con esta lectura bíblica uno puede entender el proceso de la muerte y puede aceptar los designios de DIOS.

    ResponderEliminar
  5. Lo necesito, me siento triste y feliz a la vez por la partida de mi abuelita.

    ResponderEliminar
  6. Definiticamente esto es palabra de Dios, para consuelo de quienes hemos perdido a un ser querido.

    ResponderEliminar
  7. Definiticamente esto es palabra de Dios, para consuelo de quienes hemos perdido a un ser querido.

    ResponderEliminar
  8. En mi caso perdi a mi madre. A pesar de que soy una persona muy adulta, he sentido y vivido ese dolor. Pero hat que agarrarse de Dios.Solo el nos da la Paz.

    ResponderEliminar
  9. En mi caso perdi a mi madre. A pesar de que soy una persona muy adulta, he sentido y vivido ese dolor. Pero hat que agarrarse de Dios.Solo el nos da la Paz.

    ResponderEliminar